viernes, 24 de enero de 2020

COMPETENCIAS TIC, NUEVOS SABERES Y NECESIDADES EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR


1.- INTRODUCCIÓN
La implementación de las Tecnologías de Información y la Comunicación (TIC) en los procesos de enseñanza-aprendizaje son un tema que ha ido cobrando gran relevancia, debido a la incorporación de las computadoras a las aulas de clase y al auge de proyectos que pretenden integrarlas desde la enseñanza básica hasta la superior.
Hoy en día, el uso de las TIC es una fuerte demanda para las instituciones educativas y sobre todo para los docentes, en ejercicio y en formación, a quienes se les exige utilizar herramientas tecnológicas como un modo de estar a la vanguardia del conocimiento.
En consecuencia, a partir de estas disposiciones se entiende como una necesidad para Latinoamérica la de definir estándares pedagógicos y tecnológicos aplicables a los recursos TIC, utilizados en Educación, y de esa manera se empieza a hablar de las Competencias TIC.
Hoy se avanza en la inserción de estas metodologías en las prácticas pedagógicas de los docentes, potenciando su uso como apoyo curricular que permita contribuir a la calidad de la educación. Sin embargo, la experiencia nos indica que es necesario que los docentes inicien su preparación en este ámbito como parte de su Formación Inicial Docente en las instituciones de educación superior, de manera que egresen ya preparados para integrar pedagógicamente las tecnologías de la información y comunicación (TIC).

2.- DESARROLLO
Analizando el término central de éste artículo, se encuentran autores  para quienes las TIC se pueden precisar de una manera más simple, al concebirlas como  “las herramientas (correo electrónico, el foro, el chat, web, blog, etc.) que permiten comunicarse por medio de un ordenador” (Sánchez, Puerta, & Sánchez, 2010, pág. 37), u otros autores como  para los que las TIC implican una mayor complejidad, pues las consideran como  “aquellas herramientas basadas en la tecnología digital que involucran el computador y la internet, y permiten almacenar, procesar, recuperar, transmitir y presentar cantidades masivas de información. Incluyen las aplicaciones utilizadas por los computadores para facilitar y gestionar información (software, bases  de datos, multimedia, etc.), así como las nuevas tecnologías alrededor de Internet (foros, chat, listas de distribución y plataformas para e-learning). Por otro lado, se entiende por material digital el software, los programas o aplicaciones utilizadas por los computadores para facilitar y gestionar información”. (Jaramillo, Castañeda, & Pimienta, 2009, pág. 161)
Esta última conceptualización es la más completa,  ya que encierra tanto las tecnologías utilizadas de manera individual como las requeridas por las instituciones para generar sus campus virtuales. Considerando lo anterior, se puede afirmar que, de cierta manera, la alfabetización en estas herramientas tecnológicas, para muchos, se da a partir de su uso cotidiano, originándose con ello que las formas de sociabilidad entre las personas estén cambiado, pues las formas de vinculación con el otro y con la realidad se producen en mayor medida a través de un computador o smartphone, conectado a internet.
En relación con esto, según (García-Calvo, 2002, pág. 54), “se empezó a surgir una preocupación de muchos investigadores y docentes por entender cómo crear ambientes de aprendizaje adecuados a las necesidades tecnológicas actuales, lo cual ha llevado a indagar sobre los comportamientos asociados con un alto rendimiento educativo en la educación superior”. Así, en esta búsqueda, desde una visión de la educación como un proceso activo-cooperativo y exigente.
(Chickering & Gamson, 1987, pág. 1) Propusieron siete principios para la buena práctica pedagógica que son:
  1. Facilitar el contacto entre estudiantes y docentes
  2. Desarrollar la reciprocidad y cooperación entre los estudiantes
  3. Fomentar el aprendizaje activo
  4. Proporcionar retroalimentación a tiempo
  5. Enfatizar tareas apropiadas
  6. Comunicar altas expectativas
  7. Respetar los diferentes talentos y estilos de aprendizaje.
Así, en esta nueva tendencia en la educación se exige que el docente posea competencias para el uso correcto de las herramientas ofimáticas, lo cual propicia que actualmente los roles que se le asignan en esta materia son numerosos; entre estos, se pueden contar los siguientes:
  • Promotor de climas organizacionales; diseñador y gestor de actividades y entornos de aprendizaje que contemplen la diversidad de ritmos, estilos cognitivos, conocimientos y capacidades de los estudiantes.
  • Orientador; guía de aprendizaje y del desarrollo delas capacidades de los alumnos (debe enseñar a aprender), asesor.
  • Motivador; provocador de curiosidad intelectual y entusiasmo, estimulador de aprendizajes, dinamizador de los grupos de trabajo colaborativo.
  • Consultor que resuelve dudas y sirve de fuente de información (menos que en décadas anteriores)
  • Promotor del uso de las TIC en diversos ambientes (biblioteca, aula, casa…).
  • Transmisor de experiencia (trucos...).
  • Evaluador de recursos y proveedor de los mismos a los estudiantes.
  • Creador de recursos (diseño y desarrollo).
  • Co-aprendiz, con los estudiantes, promoviendo un descubrimiento guiado.
  • Tutor.
  • Investigador que reflexiona sobre la práctica y colabora con otros docentes.
  • Actualizador de los contenidos de la asignatura, revisor de los planes de estudios y la bibliografía.
  • Generador de transformaciones en los roles y prácticas docentes tradicionales. (Tomás, Feixas, & Marqués, 1999, pág. 8)

De esta manera, (Hilbert & Katz, 2003, pág. 45) contemplan algunas formas generales sobre cómo se pueden utilizar y aplicar las TIC de manera estratégica en la educación, entre las cuales se encuentran las siguientes:
  • Socialización en redes, como parte de la socialización educativa.
  • Como medio de apoyo a la enseñanza, no como un fin en sí mismo.
  • La flexibilidad pedagógica que permite la creación de un clima propicio para la difusión de las TIC en la enseñanza.
  • Capacitación de los docentes para garantizar su importancia como agentes de cambio, y para prevenir las brechas entre cultura docente y cultura virtual.
  • Integración de la TIC a la vida de los docentes para lograr un verdadero impacto positivo.
  • Integración de la TIC al sistema educativo, pese a que es un proceso lento asociado al largo plazo inherente al cambio cultural.

De frente a estas consideraciones se puede afirmar, entonces, que dentro de las prácticas educativas son las prácticas docentes las que más tienden a cambiar, debido a que son las mediadoras en los procesos de enseñanza-aprendizaje. En este sentido, las transformaciones de estas prácticas se producen en distintas dimensiones, que según (Salinas, 2004, págs. 10-11) se pueden agrupar en tres rangos:
  1. Cambios en las concepciones (cómo funciona en aula, definición de los procesos didácticos, identidad del docente, etc…)
  2. Cambios en los recursos básicos: Contenidos (materiales, etc…), infraestructuras (acceso a redes, etc…), uso abierto de estos recursos (manipulables por el profesor, por el alumno).
  3. Cambios en las prácticas de los profesores y de los alumnos.

Sumado a estos impactos se produce, también, un cambio en el entorno laboral del docente, ya que “los espacios profesionales de los  docentes pasan de la presencialidad a la virtualidad y del aislamiento de las aulas a los grupos interdisciplinar y colaborativos que trabajan de manera distribuida en un espacio telemático”. (Gisbert, 2002, pág. 52)

3.- CONCLUSIONES
De acuerdo con las relaciones surgidas de las percepciones de docentes y estudiantes respecto a la mediación de las TIC en la enseñanza, pueden resaltarse como ventajas del uso de las TIC que apoyan el proceso de enseñanza aprendizaje, debido a las facilidades que suscitan en términos de comunicación, de ahorro y de nuevas alternativas. Sumado a esto, las TIC aumentan las posibilidades  de nuevos aprendizajes al generar espacios diferentes al aula de clase tradicional; ayudan a realizar trabajos por la facilidad de acceso a la información, de organización y presentación, sin necesidad de impresiones y desplazamientos; dinamizan el aprendizaje al presentar nuevas herramientas en la mediación de este proceso; ahorran tiempo y dinero, ya que evitan los desplazamientos; favorecen la comunicación entre las partes, pues generan contactos inmediatos y cotidianos; median en el proceso enseñanza aprendizaje mejorando la obtención de la información y beneficiando la formación; y permiten estar a la vanguardia al permitir salirse de lo local y entrar a lo global.
Por otra parte, algunas desventajas en relación con el uso de las TIC, es la percepción, tanto de estudiantes como de docentes, con relación a que suscitan un exceso de uso de la tecnología, arguyendo que esta situación puede llegar a generar que algunos procesos cognitivos y sociales, entren en detrimento, propiciando bajos niveles de análisis y afectando de esa manera los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Se puede concluir, entonces, que la integración delas TIC es un tema que, tanto en docentes como en estudiantes, se observa de manera  positiva, reconociéndose más como un aporte a los procesos de enseñanza-aprendizaje que como una amenaza a dicho proceso. Por todo lo anterior, es crucial entender la importancia que tiene que en las instituciones que ofrecen programas de Educación Superior se de relevancia a  la formación en el uso de las TIC, y en competencias tecnológicas, puesto que son las indicadas para propiciar la apropiación, reflexión, e interpretación de la cambiante sociedad del conocimiento.

BIBLIOGRAFÍA
Chickering, A., & Gamson, Z. (1987). Seven principles for good practice in undergraduate education. Estados Unidos: The Wingspread Journal.
García-Calvo, J. (2002). Los principios pedagógicos en cursos de actualización docente disponibles en la web. España: Revista de Pedagogía.
Gisbert, M. (2002). El nuevo rol del profesor en entornos tecnológicos. Venezuela: Revista Acción Pedagógica.
Hilbert, M., & Katz, J. (2003). Los caminos hacia una sociedad de la información en América Latina y el Caribe. Chile: CEPAL-ONU.
Jaramillo, P., Castañeda, P., & Pimienta, M. (2009). Qué hacer con la tecnología en el aula: inventario de usos de las TIC para aprender y enseñar, Educación y . Colombia: Universidad de la Salle.
Salinas, J. (2004). La integración de las TIC en las instituciones de educación superior como proyectos de innovación educativa. España: Universidad de las Islas Baleares.
Sánchez, A., Puerta, C., & Sánchez, L. (2010). Manual de comunicación en ambientes educativos virtuales. Colombia: Fundación Universitaria Católica del Norte.
Tomás, M., Feixas, M., & Marqués, P. (1999). La Universidad ante los retos que plantea la sociedad de la información. El papel de las TIC. España: Edutec.


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